jueves, 24 de junio de 2010

ELEGÍA




Voces primitivas me sacuden


fantasmas sin memoria


atemporales mares exigen que pronuncie


la palabra perfecta


porque tu nombre me librará de todo...


Yo quiero


gritar tu nombre que te nombra,


pero no debo


y callo.


Y el silencio me parte con su virtud de espada.


Quiero nombrarte.


Pero no puedo.


Y callo.


Y el silencio me parte en dos, me disecciona,


me deja en un otoño ensangrentado en verde


con una oquedad ineludible...


Quiero nombrarte.


Pero no debo.


Y callo.


Y el silencio


me parte en dos,


me parte


con su virtud de espada.


Susana Lizzi

Todos los derechos reservados

martes, 1 de junio de 2010

ESPEJISMO


Alisé la colcha
Cama lisa
Altitud de estatua helada
Temeridad, la mía al escalar sus bordes
Cama oscura
Un dosel de lenguas duras
Austeridad locuaz para el olvido.
Ya te veo venir bajo tu piel de cielo
Entre un paso y otro el mosaico te abandona
Ya se convierte el lecho en voraz llamarada
Cama blanca
Cama blanda de amados
Este viaje interminable del amor me deja ciega
Ya no sé
Si somos dos
O un espejismo.

Susana Lizzi
Gracias al artista VLADIMIR FIRPO por permitirme ilustrar el poema con una de sus obras.

sábado, 29 de mayo de 2010

CONSUELO

CONSUELO

Quédate silencioso aquí, en mis brazos,
criatura sin luz, amado de mi vida,
oigo tu oscuridad latiendo como un ruego,
con tu cabeza apoyada en mi frente
y no sé cómo espantar esas sombras que vienen como moscas
a perturbar tu sueño y tu vigilia.
En lo profundo de tus ojos
ronda pesadilla ácida
trepa a tu corazón como una anciana
hunde sus uñas sucias en la dulzura de tu cuerpo
en el gris verdor de tu mirada
en tu sangre que llora secretamente sola.

Como si pudieras oírme yo confieso: mea culpa.
¿En qué límite se quedó tu pregunta y
te atrapó la certeza?
Hoy eres tu propio estanque donde te hundes
lejos del alcance de mi mano que le teme a tu vacío
a tu soledad
a la infinita manera de quedarse y de irse que tienen los humanos
cuando no se reencuentran con su nombre.

¿Qué estás viendo mientras tu espíritu se destiñe?
¿Qué paisaje difuso acaricia tu quebranto para que hables con ese lenguaje trágico y débil?

¿Sabes?
Nada entiendo de la rotura absoluta de tu alma
sin embargo
soy la que te pide que te quedes aquí
silencioso, en mis brazos,
criatura sin luz, amado de mis ojos.

Susana Lizzi

domingo, 2 de mayo de 2010

TE INVITO A VIVIR



Te invito a vivir
de luna
de calle silenciosa voz murmullo torpe:
Sé de algunas maniobras afortunadas
para escapar de las urgencias.

Hagamos una fogata con nuestros nombres
seamos sombra y olvido
el refugio de la noche desgarrada
está ahí/ está un poco sí y un poco no
por eso
hay noches irreconocibles
todos quieren tener una luciérnaga en el corazón
y quizá sea un buen signo
sin embargo la siniestra posibilidad de la luz propia
ensombrece el concepto de lo humano.

hay un momento en el que nos encontramos todos
oscurecidos.

Te invito a vivir de luna.

SUSANA LIZZI

Todos los derechos reservados.

miércoles, 17 de febrero de 2010

YA NO


“Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir”.

IDEA VILARIÑO

lunes, 8 de febrero de 2010

POEMA RIMA XII




Tú eras el huracán, y yo la alta

torre que desafía su poder.

¡Tenías que estrellarte o que abatirme…!

¡No pudo ser!


Tú eras el océano; y yo la enhiesta

roca que firme aguarda su vaivén.

¡Tenías que romperte o que arrancarme…!

¡No pudo ser!


Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados

uno a arrollar, el otro a no ceder;

la senda estrecha, inevitable el choque…

¡No pudo ser!


Gustavo Adolfo Bécquer